lunes, 21 de junio de 2010

Los cuatro acusados de intentar atentar contra un centro judío en Nueva York dicen que el FBI les incitó

Nueva York. (EFE).- Los cuatro hombres detenidos hace más de un año acusados de querer atentar contra una sinagoga y un centro judío de Nueva York dijeron este lunes que fue el FBI el que los incitó a participar en esos supuestos ataques con la falsa promesa de recibir dinero en efectivo, segúin el canal de televisión NY1.
 


Durante una vista que tuvo lugar en el Tribunal Federal de White Plains, en el estado de Nueva York, la jueza Colleen McMahon, escuchó los argumentos de los acusados para solicitar su puesta en libertad bajo fianza.

Sus abogados defendieron la inocencia de sus clientes y aseguraron que éstos sólo quisieron participar en los ataques frustrados cuando un agente encubierto del FBI les prometió a cambio 250.000 dólares en efectivo y varios vehículos.

Los delitos de los que se acusa a James Cromitie, Davis Williams, Onta Williams, y Laguerre Payen, son conspiración e intento de utilizar armas de destrucción masiva en Estados Unidos, así como de intentar la compra y uso de misiles antiaéreos y el asesinato de oficiales y funcionarios estadounidenses.

Si finalmente resultaran culpables se enfrentarían a condenas que podrían conllevar cadena perpetua. Según la cadena de televisión local, la abogada de Williams, Susanne Brody, aseguró que los acusados no tenían predisposición a hacer daño "antes de que el Gobierno se involucrara" y que "si entonces no eran un peligro, tampoco lo son ahora".

Los acusados fueron detenidos el 20 de mayo de 2009 en el barrio neoyorquino de El Bronx, después de haber sido vigilados durante meses por el FBI y otras fuerzas del orden. James Cromitie era el cabecilla del grupo, según informó en su día el responsable de la Policía de Nueva York, Raymond Kelly, quien detalló que eran "delincuentes de poca monta" que querían hacer la "yihad" en Estados Unidos.

Los sospechosos fueron detenidos poco después de colocar lo que ellos creían que era un explosivo en el maletero de un automóvil ante una sinagoga del barrio de Riverdale, en El Bronx, y otras dos bombas falsas en el asiento trasero de un vehículo estacionado en otro centro judío cercano.

La selección del jurado para el juicio tendría que haber empezado la semana pasada pero fue retrasada después que la jueza interrumpiera el proceso al considerar que los fiscales estaban reteniendo documentación clave para la defensa.
 
 
LA VANGUARDIA.COM

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